Ojo seco: síntomas, causas y tratamiento en Menorca

¿Notas arenilla, escozor o visión borrosa al final del día? Descubre por qué aparece el síndrome del ojo seco y cómo se trata en Óptica Carreras (Maó).

Ojo seco
Ojo seco

El síndrome del ojo seco aparece cuando tus lágrimas no lubrican bien la superficie ocular, ya sea porque produces poca cantidad o porque su calidad no es la adecuada. Los síntomas más frecuentes son sensación de arenilla, escozor, ojo rojo, lagrimeo y visión borrosa que empeora a lo largo del día. No es un problema menor ni pasajero: se estima que afecta a alrededor de una de cada cinco personas adultas, y su frecuencia aumenta con la edad y el uso de pantallas. En esta guía te explicamos por qué aparece y cómo lo abordamos en la unidad de sequedad ocular de Óptica Carreras, en Maó.

¿Qué es exactamente el ojo seco?

La lágrima no es solo agua. Es una película con tres capas que trabajan juntas: una capa lipídica externa que evita que la lágrima se evapore, una capa acuosa intermedia que limpia y nutre la córnea, y una capa de mucina interna que mantiene todo adherido a la superficie del ojo. Cuando cualquiera de estas capas falla, la película lagrimal se vuelve inestable y el ojo queda desprotegido.

Por eso hablamos de un problema multifactorial: no existe una única causa ni un único tratamiento. Cada ojo seco es distinto, y ahí está la clave para tratarlo bien.

Los dos grandes tipos de ojo seco

Simplificando, existen dos mecanismos principales:

  • Ojo seco evaporativo: es el más común. La lágrima se evapora demasiado rápido, casi siempre por una disfunción de las glándulas de Meibomio, unas glándulas situadas en el borde de los párpados que producen la capa lipídica. Cuando se obstruyen, la lágrima pierde su «tapa» protectora.
  • Ojo seco acuoso-deficiente: la glándula lagrimal produce poca cantidad de lágrima. Se asocia con la edad, los cambios hormonales y algunas enfermedades autoinmunes.

En muchos pacientes coexisten ambos mecanismos, lo que hace imprescindible un diagnóstico preciso antes de tratar.

¿Por qué tengo ojo seco? Factores de riesgo

Algunos factores que favorecen su aparición o lo empeoran:

  • Pantallas: al concentrarnos en el móvil o el ordenador parpadeamos hasta un 60 % menos, y cada parpadeo es lo que renueva la lágrima.
  • Edad y menopausia: los cambios hormonales reducen la producción y alteran la calidad de la lágrima, por lo que es más frecuente en mujeres a partir de los 50 años.
  • Lentes de contacto: su uso prolongado puede resecar la superficie ocular.
  • Factores ambientales: viento, aire acondicionado, calefacción y ambientes secos aceleran la evaporación. En Menorca, la tramuntana y el aire acondicionado durante la temporada de calor son desencadenantes habituales.
  • Ciertos medicamentos: antihistamínicos, algunos antidepresivos y anticonceptivos, entre otros.
  • Cirugías oculares previas: conviene un estudio de la lágrima antes de cualquier intervención.

El lagrimeo que despista

Puede parecer contradictorio, pero muchas personas con ojo seco consultan precisamente porque les lloran los ojos. Es un reflejo: la superficie irritada avisa a la glándula lagrimal, que libera un exceso de lágrima de mala calidad que no llega a lubricar. Si tus ojos lagrimean sin motivo aparente, sobre todo con viento o frío, podría ser un signo de sequedad.

Cómo diagnosticamos el ojo seco en Óptica Carreras

Ojo seco

Tratar el ojo seco «a ciegas» con la primera lágrima artificial de la farmacia rara vez funciona a largo plazo. Por eso, en nuestra unidad de sequedad ocular realizamos un estudio integral de la película lagrimal con tecnología específica:

  • Cuestionario OSDI: mide cómo afectan los síntomas a tu día a día y cuantifica la gravedad.
  • Meibografía: obtiene una imagen de las glándulas de Meibomio para ver su estado y detectar obstrucciones o pérdida de glándula.
  • Estudio de la estabilidad y el volumen de la lágrima: medimos en cuánto tiempo se rompe la película lagrimal y qué cantidad de lágrima hay disponible.
  • Análisis del enrojecimiento y de la capa lipídica.

Con estos datos identificamos el tipo de ojo seco que tienes y diseñamos un tratamiento a tu medida, en lugar de aplicar la misma solución a todo el mundo.

Tratamientos disponibles

Ojo seco

El ojo seco no siempre tiene cura definitiva, pero sí se controla muy bien con el enfoque adecuado. Según cada caso, las opciones van de lo más sencillo a lo más específico:

  • Lágrimas artificiales sin conservantes e higiene diaria de los párpados como base del tratamiento.
  • Tratamiento de las glándulas de Meibomio: aplicamos calor y masaje controlados que licúan y liberan la grasa acumulada, restaurando la capa lipídica de la lágrima. Es un procedimiento rápido e indoloro.
  • Luz pulsada intensa (IPL): una tecnología que actúa sobre la inflamación del borde palpebral y mejora la función de las glándulas.
  • Tapones lagrimales: ocluyen los conductos para que la lágrima permanezca más tiempo en el ojo.
  • Suplementos de omega-3 y recomendaciones sobre hábitos y entorno.

Qué puedes hacer tú desde hoy

Mientras valoras una revisión, estas medidas ayudan a aliviar los síntomas:

  • Aplica la regla 20-20-20 con pantallas: cada 20 minutos, mira a 20 pies (unos 6 metros) durante 20 segundos, y parpadea de forma consciente.
  • Evita dirigir el aire acondicionado o la calefacción hacia la cara.
  • Mantén una buena hidratación y una dieta rica en omega-3 (pescado azul, frutos secos).
  • Protege los ojos del viento con gafas de sol envolventes.
  • Usa lágrimas artificiales sin conservantes si notas sequedad puntual.

Preguntas frecuentes sobre el ojo seco

¿El ojo seco se cura?

En la mayoría de los casos es una condición crónica que no se cura del todo, pero se controla muy bien. Con el tratamiento adecuado, los síntomas pueden reducirse de forma notable y evitar que la superficie ocular se dañe.

¿Las lágrimas artificiales del supermercado sirven?

Pueden aliviar puntualmente, pero no todas son iguales ni sirven para todos los tipos de ojo seco. Las que contienen conservantes, usadas de forma continua, pueden irritar más. Lo ideal es que un profesional te indique cuál necesitas.

¿Puedo llevar lentillas si tengo ojo seco?

En muchos casos sí, pero conviene revisar el tipo de lente, el material y las horas de uso. A veces basta con ajustar estos factores o tratar la sequedad para volver a usarlas con comodidad.

¿Cuándo debo preocuparme?

Si las molestias son constantes, afectan a tu visión o no mejoran con lágrimas artificiales, conviene un estudio de la lágrima. El dolor intenso, la fotofobia marcada o la pérdida de visión requieren valoración sin demora.

Si te identificas con estos síntomas, no los normalices. En Óptica Carreras (Costa de sa Plaça, 16, Maó) cuidamos la visión de los menorquines desde 1928 y contamos con una unidad específica para el estudio y tratamiento del ojo seco. Reserva tu cita o llámanos al 971 363 560 y estudiaremos tu caso a fondo.

Redactado por Mª Gracia Carreras, óptico-optometrista.
Número de colegiado: 5.232